martes, noviembre 27

Taking chances

1.- Me envian discos y me relajo mientras los escucho. Me imagino de copas, saliendo a las 6 de la mañana y buscando taxi con los pies fríos, el aliento esmaltado de ginebra y abrazándome al abrigo. Imagino mi agenda llenándose de cenas y convites. Trepidando por las calles mientras me quema la visa en el bolsillo y el ruido me anima a seguri hacia adelante.

2.- Reflexiono sobre la máxima de que el dinero da la felicidad pero no llego a ninguna solución.

3.- Sé que sigo siendo demasiado vehemente, que hablo a borbotones y grito. Sé que la gente sigue pensando que soy un maleducado. NO tengo ganas de cambiarlo. Quien lo piensa, acierta.

jueves, noviembre 22

Si un día para mi mal

1.- Un país sin mar deja de serlo en mi diccionario.

2.- Agradezco que una luz roja ilumine el teléfono. Me recuerda al soniquete de la redacción.

3.- Lo peor es arrepentirse de no haber prestado atención a algunas cosas. ¿Por qué seguir avanzando en descubrir nuevas sensaciones en lugar de repasar las mismas páginas? Me duele tanto que Mercedes sea tratada como una solterona a los 30 años. Por las noches no paro de pensar en los nombres hasta que me duermo

4.- Debería dejar de fumar. Ahora o nunca, pienso. ¿Para qué?, pienso luego.

martes, noviembre 20

Cielo azul intenso

1.- Lo más difícil es decidir la voz. La primera persona es la más fácil, pero con lo que sabe no me conformo. Tal vez recupere las voces de Entre visillos.

2.- Es la primera vez que escribo liberándome de mi mismo. Hasta ahora hacía reportajes de mi experiencia, ahora estoy en las antípodas. Me gustan los amores que no se acaban ni con los años, ni con los cambio y que superan a la muerte. Luego el título es lo más difícil.

3.- Algunos abrazos me reconcilian con el ser humano. Aunque venga de gente que está al revés. Le enviaré lo que tengo hasta ahora, sólo las mentes límpias me importan ahora.

viernes, noviembre 16

29 años antes

1.- El cristal está en la espalda. Se clava cada día, como si las plaquetas estuvieran de fiesta.

2.- Siempre hemos dicho que la sangre es algo absurdo, que el amor es cultura y no genética. Hasta ahora. Justo cuando no hay compatibilidad de médula es cuando he entendido la putada que me hicieron.

3.- Intentamos disimular alrededor del té. Es como cuando de niños jugábamos a ser algo que no somos. El sudor perfila el ambiente, las paredes y el silencio.

martes, noviembre 13

La escritura como asidero

1.- Noto que ha llegado el invierno en el vértice de los pies. En que el aire se cuela entre las arrugas de mi cara. Las arrugas que han salido sin compasión. En eso y en la nieve lejana. En los vapores translúcidos.

2.- Mientras por la noche se escuchan trenes lejanos. Parece que todo vaya a retumbar, a acabarse pero al día siguiente todo está en su sitio. Tengo antojo de todo. De churros, de olor a calle, de no pasar miedo.

3.- Para Mistral eran piedras y lanzas que pesaban en su cubo en la playa para mi, nada. Los espejos deforman todo pero no me despego el sentimiento de compadecer a los que viven a través de los otros.

viernes, septiembre 14

Me miro en el espejo y veo en mi rostro

1.- Me despedí de forma abrupta. Como quien debe soltar los finales irremediables. Ni siquiera sonó un click en mi cabeza para avisarme de que debía contar algo más. Fue como tirar de la cera fría sobre la piel.

2.- Pese a lo que dije, regreso para despedirme. Lo hago porque hay gente que merece una explicación velada. Ya ni me acuerdo de cuando empecé a trasladar mi moleskine a este espacio virtual ni cuando sentí que alguien había al otro lado, que alguien estaba en este universo intangible y de colores. En Portugal a los niños se les avisa de que si duermen destapados los espíritus de los muertos les hacen cosquillas en los pies. Fue algo parecido. No sabes hasta que punto puede ser real. Me marcho, eso sí, con una copa de cava en la mano, brindando por vosotros, por el tiempo que me habéis regalado.

3.- Por eso seguiré leyendo cuando pueda vuestras páginas, de vez en cuando trataré de buscar tiempo para contaros qué tal me va. Algunos que me conocen en persona me han pedido que me despida de forma oficial. El dolor ya no sabe a mermelada. Todos los versos que he leído alguna vez se mezclan en mi mente, todos los recuerdos, todos los finales, la muerte y la poesía. Tengo miedo de cómo le sentará al imbatible Joao la quimioterapia. Tengo miedo del dolor, cara a cara. Nunca he sabido despedirme bien. Siempre he roto mis relaciones con dos mandobles al aire. Pero la muralla se descompone. Mis pies están en el mar, el agua cubre mis piernas y noto que se desbordan las perlas en gritos de plata.
Insisto, gracias y hasta luego...
... Y Hasta aquí puedo leer (hoy más que nunca)

miércoles, septiembre 12

Cambio y corto

1.- Poco a poco pero de forma contundente. Como si fuera un coche sin frenos en una rampa. Es inevitable. No soy yo, ni eres tú, es la vida.

2.- Podría seguir, pero no sé si quiero. De momento me voy a tomar un tiempo de reflexión.

3.- Hasta luego y gracias

lunes, septiembre 10

Replantearlo todo

1.- Todo fue bien. La camisa italiana triunfó al igual que la corbata regalada por AR. Lástima que una de mis sobrinas posara sus inocentes manos llenas de chocolate y gusanitos sobre mi. Supongo que fue un día feliz. Ahora deberé informame de lo que supone ser padrino.

2.- No es que sólo haya regresado. Es que encima ha recuperado la misma sintonía. Las maletas, los sueños, la taza rota, la música, la radio... son demasiadas pistas. Mi corazón se llena de sangre anaranjada con las convulsiones de un septiembre raro.

3.- Supongo que el ciclo se ha acabado.
... Y Hasta aquí puedo leer

viernes, septiembre 7

La piel que habito

1.- Los becarios se despiden y hacemos una cena homenaje. Corre el gintonic por mis venas. AR critica que siempre acabamos hablando del trabajo, lógico. En la sala suenan clásicos. María Jimenez, el Fary, José Manuel Soto... Un poco como estar en la feria de abril. Al lado una despedida (un saludo a Charitísima que se casa y la conocimos ayer). Luego se descubre que dos becarios son de Nuevas Generaciones. X y yo enmudecemos, todo lo que hemos dicho...

2.- He vuelto a la radio. Quiero decir que ha vuelto a entrar en mi vida. La dejé cuando se marchó Campoy. Ahora me levanto con la Campos y aplaudo desde la ducha. El lunes vuelve Julia. Es más, regresa la Radio de Julia con la misma sintonía. Ella tiene la culpa de que yo sea periodista y su programa es la banda sonora de mis tardes de estudio.

3.- Mi casa está llena de caramelos, de paquetitos naranjas con un lazo marrón. Otros son rosa con cenefas azules. Hay cestas y gominolas. El domingo, bautizo de Lucía.
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miércoles, septiembre 5

1.- La taza de los principios la compré nada más llegar. Llegué de noche y una vez ver el piso salí a comprar agua, chocolate, leche y café y la taza. Era una taza fea. Cuando ya me instalé no la usé. Pero luego, cada vez que empezaba algo, cuando se avecinaba un primer día la rescataba. Siempre ha sido así. Cuando empezaba un artículo y no me sabía como arrancar me servía una taza de café. El otro día cayó y se rompió. Eso indica algo.

2.- En medio de la noche me he despertado y mientras buscaba algo en que entretenerme me he topado con las maletas.

3.- Ayer le hice la cirugía al blog. Sé lo mismo de Internet que de los baúles de la Piquer, para mi es un mito, algo que sé que está ahí pero que no controlo ni de lejos. Ayer, R. me dijo que un artículo de periódico tiene la misma forma que un ataúd, lo anoté. Luego hablé con Lindurri a la que llamé cuando murió Polanco.
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lunes, septiembre 3

Un sueño raro

1.- Estaba en un campo de fútbol. Subía y bajaba las gradas buscando mi asiento. Al final de las escaleras estaba la muerte que me esperaba y volvía a bajar. Subía y bajaba. Cada vez me cansaba más pero los escalones estaban en mis pies. No sabía hacer otra cosa. De repente aparecía en los periódicos y Nico Abad daba la noticia en el telediario. "Debía haber visto que arriba estaba la muerte", comentaba. Llevaba una camisa azul mía y me cabreaba.

2.- Ya estamos casi todos. Se supone que saldremos pronto. Lo espero porque tengo cena. Las primeras maldades ya han caído sobre los ordenadores. Que cabrones somos.

3.- He roto la taza de los principios. Ya os contaré porque es tan importante.
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viernes, agosto 31

Mi geografía

1.- Conozco mi cuerpo. El cansancio se me acumula en la espalda con latigazos en la columna, un sobrepeso en los omoplatos. El remordimiento me hace cosquillas en las sienes. Como un dolor de cabeza pero al revés. Los nervios estrujan mi estómago y la emoción tamborilea mi pecho. Es como un mapamundi de las sensaciones. El insomnio lo noto en los brazos y la temperatura en los pies.

2.- La rateta me ha nominado porque este blog (dice) le hace pensar. Es algo raro. Me sentí halagado y todavía no sé que decir.

3.- Me puse a mirar por la ventana. Él estaba detrás, sentado. Hablé sin mirarle, con la vista fija en la calle y las mujeres que corrían y notaba como golpeaba mi cerviz. Hablé de espaldas a su aplomo, como solo pasa en las películas porque en la vida real nadie habla de espaldas a su interlocutor. Tampoco sé porque lo hice.
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jueves, agosto 30

Viejas costumbres

1.- Se confirma que he regresado. Yo ya lo sabía pero, al parecer, la gente no. Me paseo por las calles y veo que los escaparates están desnudos y se revisten de invierno. Un muermo. Los tenderos salen y me aplauden (como a la Pantoja) pero no compro nada. Entro a ver a Mauri (mi tendero de cabezera) que observa que he engordado y llevo el pelo mal (paso de gominas, esto ya lo contaré). Me enseña zapatos y la envidia me corroe. "Si que estás tú mal, ¿no te has hecho hippy, verdad?. Tengo que hacer algo. Mi identidad, mi imagen y sobre todo los sueldos de medio Madrid dependen de mi.

2.- Paco ni me saluda. He vuelto pero no he ido a comprar nada. Está mosqueado porque cree que he cambiado de frutería. "Qué materialista eres, coño", le digo. "Eso lo serás tú y encima sólo piensas en el dinero", contesta. Pues eso.

3.- Tengo un nuevo sueño: montar una panadería. La mercería (creo) no está a mi nivel. Mis amigos se ríen porque dicen que yo no voy a madrugar nunca. No sé para qué cuento nada.
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martes, agosto 28

Di por quien lloras carita de emperaora

1.- La muerte me retiene toda la tarde. Obituario tras obituario. Pasan las líneas por mi vista. Son muertos con suerte porque tienen un texto que ilumina su biografía. Los otros se quedan en una esquela y ni eso.

2.- Acuñó palabras. Siempre le tuve miedo, era instintivo. Si había un retraso me aterraba llamarle para apremiarle. A las 4.00 de la mañana me ha llegado un mensaje para darme la noticia. Es algo morboso, pero hay gente a la que le encanta tener la exclusiva de un finado.

3.- Grelinno me ha enviado un vídeo que aun no he tenido tiempo de ver y ene me envía mails para ver qué tal voy. Es agosto en Internet, se nota.
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lunes, agosto 27

Me va, me va, me va, me va, me va

Jueves: Nos atrincheramos en una cena en casa de mi jefa. El lema son las tortillas. Son cenas en las que nos peleamos por hablar y, más, después de tanto tiempo sin estar juntos. Nos ponemos al día de los respectivos veranos. Reímos sin parar y el vino se derrama por la memoria. Mi jefa me presta Ébano.

Viernes: Llego al puerto para almorzar con el doctor Sanz. Un tipo que recauchuta a señoras y estirpa años a señores. Cuando me ve me inspecciona como a una merluza. Es deformación profesional, supongo. Le digo que el mar parece una jarra de cerveza con pespuntes de espuma. "Siempre he envidiado tu forma de adjetivar ¿todavía apuntas todo en moleskine?", me dice. Yo envidido su casa y su coche. Lo apunto. Lo que no se apunta, no existe.

Sábado: Junior sale a cenar y me quedo con Lucía. Ceno dentro pero Lucía quiere estar fuera en la terraza. Contemplar las hojas de los árboles es su afición favorita. Si está nerviosa, la sacamos y se relaja. A los cinco minutos se queda embobada, suspira y se duerme.

Domingo: La casa se llena de gente. Los niños comen paella "pero sólo arroz" con coca-cola. Se revuelcan por el suelo, tiran piedras, rompen juguetes. Los mayores también comemos paella, bebemos vino y fumamos fuera. Cuando se van limpio y me quedo solo. Es la última embestida del verano, todos los sabíamos pero disimulábamos.
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miércoles, agosto 22

En el punto de partida

1.- Durante años los periodistas de Marbella han tenido que tragar con amenazas e insultos para hacer su trabajo. Y me refiero a los locales, los que iban a los plenos y eran testigos de sobornos. Era la época de movi-Gil. Ellos vieron recompensado años de sufrimiento cuando todos empezaron a desfilar hacia la trena. Pero ahora todo se diluye. La gente les vuelve a insultar. Hay una máxima: todos contra el periodista. Les culpan de lo que ha pasado y de dar mala imagen de la ciudad.

2.- Mañana a estas horas estaré en la playa.

3.- Soy mala gente. Insto a los columnistas a cargar tintas contra Jaime Ostos travestido de geisa y contra Mar Flores que vuelve (es un decir) al cine interpretando a una chica del destape. Están hartos y dicen que haga yo las crónicas y, es verdad, hubiera tenido que empezar las crónicas veraniegas. Tal vez el año que viene me sume al carro.
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martes, agosto 21

¿Por qué se viste de negro?

1.- Estoy desentrenado. Ayer estuve brujulenado toda la mañana (por motivos profesionales) y llegué a la 1.30 al periódico. De ahí me marché a una comida animada. Por el mantel pasó Calderón, Capello y hasta la Pantoja, les hicimos un traje, vamos. Por la noche tuve una cena y a las doce me despedía agotado y con chaqueta. Pensé que estaba incubando una gripe, pero no. Era cansancio y el aire acondicionado. Fui paseando a casa y me agoté.

2.- Me he pesado. Es un tema en el que no me gustaría ahondar. Dos kilos más.

3.- A todo esto no hay nadie en la ciudad. A la gente que llamó la escucho entrecortada por el aire de la playa. Nadie me invita a comer, ni a cenar, ni a tomar copas. (Según mi cuenta bancaria solo puedo dejarme invitar) Sólo disfruto de emails y de Gallardón que cuando habla, monta un cristo.
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viernes, agosto 17

No está todo acabado

1.- La suerte es que no trabajaré fines de semana. Por eso, hasta que se acabe el sol iré y volveré hasta mi hamaca en colchoneta. Hay gente que me asegura que ya no hay casi nadie de vacaciones. Lo dicen por consolarme, no me lo creo.

2.- Notas en la moleskine: Inventar constantemente recetas con tomates, el olor del jazmín y la yerbabuena en la ventana, las siestas de Lucía, la casa llena de gente que aparece a las 20.00 y les dices 'quedaos a cenar', empalmar libros, los grillos como banda sonora de las noches, el ice-tee, el sexo tibio, debates sobre Darek y Letizia, atardeceres en el puerto mientras rajamos a la mujer hortera y a los pijos de yate... Paco el Pocero que armaba cristos en el mar ha sido una constante. Recuerdos del verano.

3.- Nos tuvimos que sentar encima de la maleta. Nada más pisar Italia advertí: "la moda romana ha entrado en mi y no respondo". El mundo es un pañuelo y las camisas de Milán necesitaban un hueco. Igual que los bolsos, loa zapatos, las botas, los abrigos... Llego aquí y lo primero que veo es un tio con riñonera y una panza llena de euros.

jueves, agosto 16

La memoria de los pies

1.- Tampoco sé por donde empezar. Debería contar que tengo la sensación de haber dejado una botella de agua con gas abierta. Que las burbujas del verano se escaparán sin remedio. Pero, mientras camino por el asfalto, siento que piso sobre la arena. Es mentira pero me reconforta.

2.- Las fotos atestiguan que estuvimos tomando capuccino frente a Prada. La Visa también se acuerda. Mi jefa quería hacer una cena y al final la haremos en su casa. Hasta septiembre no puedo hacer nada.

3.- Me gustaría volver a estar debajo de la hamaca, sintiendo que el tiempo es infinito y leyendo Cumbres Borrascosas y que el viento perezaba las ramas inamovibles. Del eterno cielo azul mediterraneo.
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viernes, julio 13

Hasta pronto

1.- El mundo siempre se ha dividido entre los que aman y los que son amados. Esa teoría la defiende Gala e Isabel Coixet. Por mucho que me analice nunca sé a qué grupo pertenezco, supongo que depende de la situación.

2.- Vuelven las tardes largas. El tiempo infinito que se delizará por tu espalda y el sol volverá a jugar con las sombras de la arena. Las mañanas que duran lo que dura una novela. Los mediodías agotadores y naranjas. Las noches en las que el silencio no ganará la batalla al calor. Con la sensación de que el destino es eso, una jugada constante en nuestras vidas.

3.- Sólo sé que estos días estoy siendo feliz. Llega el tiempo de la felicidad.
... Y Hasta aquí puedo leer (felices vacaciones a todos, os echaré mucho de menos)